sábado, 10 de diciembre de 2011

FECHA DE CADUCIDAD


Las películas coyunturales no resisten muy bien el paso del tiempo. Unos pocos años bastan para demostrar que donde existía gran alteración y hasta cierto prestigio se escondían notables carencias. MASH no deja de ser un hito en la historia del cine americano de los 70, una muestra inequívoca del espíritu de la contracultura y el comienzo de la larga irregular y aclamada carrera de Robert Altman, figura clave de aquellos años. Incluso daría pie a una legendaria serie de televisión protagonizada por Alan Alda.

A fecha de hoy el filme nos resulta una crítica no especialmente sutil al estamento militar resuelta sin mucho ingenio y con cierta tosquedad. Sus chistes suenan a fáciles y sus personajes hasta algo irritantes por histriónicos. Hay momentos de cierta brillantez y la génesis del cine de Altman: un argumento coral con una sucesión de escenas pobladas por variopintos personajes que entrelazan historias con una rara coherencia interna (algo parecido al maestro Berlanga) lo cual otorga a MASH un indudable interés desde el punto de vista del estudio de la obra de un polémico director.
Aunque situada en Corea todo el mundo dedujo que de lo que se estaba hablando en realidad era de Vietnam, con un aire eminentemente crítico. El guión fue de realizador en realizador sin que a nadie le convenciera filmarla. Cuando al final se estrenó fue un bombazo: Altman y sus dos protagonistas Gould y Sutherland se convirtieron en estrellas. No había para tanto. Sus diez candidaturas al oscar suenan a chiste, pero no olvidemos que eran los tiempos de "Easy Ryder"..........
Una curiosidad cinéfila

CIVILIZADOS


Dos matrimonios se reunen en el domicilio de uno de ellos para tratar de forma civilizada un suceso en apariencia menor: el hijo del más acomodado ha agredido al vástago d elos anfitriones. Los comienzos son cordiales y amables, se busca una solución razonable al incidente.
Poco a poco la cos se complica y unos pequeños roces van dando lugar a un progresivo enrarecimiento del clima que desemboca en una sesión completa de violencia verbal y hasta física en la que la personalidad más oculta aparece en toda su extensión.
Polanski muestra fidelidad extrema a la obra de teatro original y consigue una evolución sistemática de la escalada de tensión a través de punzantes diálogos magníficamante dictados por un memorable cuarteto protagonista. En apenas hora y cuarto se nos muestra todo un microsomas humano llebo de amargura y brutal ironía. En una película directa, divertida e inquitante. Como su irregular y fascinante realizador.

jueves, 8 de diciembre de 2011

INCONSCIENTE CINEMATOGRÁFICO


Los recovecos más oscuros de la mente, aquello que compone nuetra personalidad oculta, el trasfondo de los trastornos de la mente....todo ello suponia un material muy jugoso para un cineasta tan amigo de la heterodoxia como Cronnemberg, uno de los mayores buceadores de los aspectos más siniestros de la condición humana, irregular pero en ocasione sfascinante.
Y en esta ocasión nada menos que las figuras de los dos gigantes de la psicología del siglo XX, Freud y Jung son la base de su neva realización que indaga en el inicial acercamiento y posterior ruptura de dos innovadores claves en la cultura contemopránea. Al contrario que en otras cintas del canadiense, en esta ocasión se inclina por una narración sólida, centrada en el desarrollo personal y profesional de Jung (excelente Michael Fassbender) sus dudas, angustias y el proceso en el que sus teorías le llevaron a apartarse de su maestro y su profesionalidad a alejarse de la mujer a la que amaba y que tendrían un papel fundamental y la historia del psicoanálisis.
Es una película de ambiente teatral, sostenida en largas disquisiciones entre sus atormentados protagonistas, correcta en cunato la exposición de teorías tan complejas es asequibñle para el espectador menos informado, pero al mismos tiempo con un cierto aire de frialdad clínica que le aleja de dejar auténtica huella. Cine sólido actoral y facilmente olvidable

DENUNCIA HISTÓRICA


Robert Redford es un astro del cine que siempre ha querido huir de los estereotipos; su incesante búsqueda del reconocimiento artístico que superase su bien asentada imagen de galán cinematográfico que cintas como "Tal como éramos" y "El Gran Gastby" le crearon muy a su pesar le llevó a buscar con ahínco interpretar a solitarios frente al sistema y a saltar a la dirección en la muy notable y polémicamante oscarizada "Gente Corriente". Como director la estrella no ha ocultado su gusto por el cine profundo, de ese que siempre trata de analizar temas escabrosos y polémicos: la ruptura de la familia con la película antes citada, la manipulación televisiva ("Quiz Show"), los motivos últimos de la participación americana el conflictos bélicos("Leones por corderos") o en esta ocasión con la excusa de un hecho histórico, el asesinato de Lincoln, realiza una disección de un proceso judicial sin garantías, movido por hilos políticos y con el único objetivo de dar carnaza a la plebe, deseosa de lichamiento rápido, precindiendo de los principios constitucionales, una clara metáfora de la América de George Bush, empantanada en la caza y captura de cualquier sospechoso de traición tras la hecatombe del 11-S.
Como tema es ambicioso y su tratamiento es correcto pero acaso falto de auténtica inspiración. Como todo el cine de Redford, "La Conspiración" cuenta con un reparto sólido y una narración clásica bien ensamblada. Pero no acabamos de identificarnos plenamente con los protagonistas, nada en ella nos supone un sobresalto mas allá de un correcto entretenimiento de dos horas. Es cine judicial de ese que tan hacen al otro lado del Atlántico, con los argumentos jurídicos de los leguleyos bien expuestos y desarrollados en una trama que se sirve de los mismos para atraer la atención al espectador. Pero el presunto tono de denuncia de que los fines políticos establecidos por una minoría no pueden desvirtuar las garantías procesales, queda bastante lejos de tener gancho y revela la paradoja del cineasta que pretendiendo ser personal en cuanto a temática a desarrollar, termina por ser artesanal en su plasmación final en la pantalla, probablemente muy lejos de las grandes ambiciones depositadas y nada distinto de cualquier producto de entretenimiento creado por la maquinaria hollywoodense, aquella a la que , mal que le pese, siempre ha pertenecido Redford y de la que ha sido un activo más que sólido.

sábado, 3 de diciembre de 2011

BARROQUISMO


El irregular y en su día rompedor Ken Rusell saltó a la fama con esta atrevida adaptación de la novela de D.H Lawrence centrada en las relaciones de dos parejas muy diferentes en la Inglaterra de los años 20.
Caracterizan a Rusell un gran talento visual y una ausencia de capacidad narrativa que con el tiempo derivaría en argumentos cada vez más estrambóticos que en no pocas ocasiones caerían en el ridículo más explícito. "Mujeres Enamoradas" es de largo su mejor película aunque la adaptación del texto literario que toma como base sea en ocasiones más bien farragosa. Existen ,eso sí, imágenes brillantes dentro de un conjunto irregular pero que resulta atrayente tanto por su belleza plástica (extraordinaria fotografía) como por unos personajes ambiguos y atormentados reforzados por poderosas interpretaciones del cuarteto protagonista que entonces gozaba de notable popularidad dentro y fuera de las islas británicas. Glenda Jackson incluso ganaría el Óscar a la mejor actriz del año, premio que se antoja a fecha de hoy acaso algo excesivo pero que le abriría las puertas de un notable prestigio que sólo se cancelaría por el inicio de su carrera política.
Se trata pues de cine literario que asume su origen y no trata de ocultarlo, manifestado por una impactante puesta en escena que nos sumerge en unas relaciones tormentosas, acaso no muy convincentes ni creíbles pero que se sitúan en un nivel muy superior al resto de la trayectoria de realizador inglés.

APARIENCIAS


Inspirada en hechos reales acontecidos en Francia esta película supuso una agradable sorpresa en cuanto se mostraba con un nivel muy superior a la media del maltrecho cine hispano. Una cinta entretenida, con un trasfondo dramático y que nos sumerge en un mundo de engaños y miedos, que deja al descubierto lo banal de las apariencias y el infierno en el que la mentira puede sumergir la vida de las personas.

El protagonista de la película es un triunfador social: es padre de familia acomodada, cuenta con una mujer hermosa y sofisticada, un hijo pequeño que le idolatra, un prestigio profesional y la envidia de todos los que le rodean. Pero, tras esa fachada impoluta se esconde una vida de falsedades, sostenida en un fraude increíble mantenido durante años y que nadie puede imaginar ni remotamente.

El realizador logra identificarnos con la angustia del protagonista: toda su vida le obliga a estar en alerta permanente, a medir sus palabras en todo momento, a obsesionarse con tener una coartada en cada instante que no levante sospechas. El papel de José Coronado (actor mucho más solvente de lo que se le quiere reconocer) es impecable en hasta el punto de resultarnos simpático y hasta sentir compasión ante lo que se acaba convirtiendo en una terrible tragedia. El resto del reparto también raya a gran altura y la película nos muestra situaciones y caracteres muy creíbles aun cuando relata una historia con aire inverosímil.


Una sorpresa muy agradable

jueves, 1 de diciembre de 2011

TESTAMENTO ETERNO


Para gran parte de la crítica, Sergio Leone no dejaba de ser la persona que había atentado contra las esencias del western, cuando en realidad fue el que lo salvó de la desaparición durante los años 60. Pero ese cineasta se pasó nada menos que quince años tratando de levantar la que iba a ser su obra maestra. A fe que lo consiguió.
"Erase una vez en América" no es sólo una gran película. Es un canto a la amistad, el paso del tiempo y los sueños frustrados. Es la peculiarísima visión de un europeo de América, de su condición de tierra en la que todo es posible y en las ambiciones más fabulosas se consiguen y evaporan en casi un instante.
Al contrario que "El Padrino" no se centra en la gran mafia sino en pequeños hampones con delirios de grandeza. En el itinerario de unos amigos se nos muestra una historia de amor y traición, extremadamente cautivadora por sus emociones y su violencia. La cinta nos engancha sin remisión en todo su extenso metraje.
Su estructura compleja, pero indispensable para el elemento poético del filme, permite introducir los saltos de tiempo con una maestría narrativa no vista desde "Cuidadano Kane" , "Forajidos" o "Eva al desnudo". Y los actores resultan memorables en especial De Niro (entonces extraordinario actor, lejos de la parodia de si mismo en que se convertiría) y el siempre solvente James Woods. Ah y no olvidemos a la entonces jovencísima, bellísima y tristemente pronto olvidada Elizabeth McGovern.

NADA COMO EL HOGAR


Una buena historia nunca se convierte en una mala película. Podrá ser mejor o peor pero nunca es un zarrio. El guión de Familia es espléndido; lleno de originalidad y diálogos brillantes. Se trata de uno de los mejores argumentos conocidos en España en los últimos años, una aguda reflexión sobre la institución familiar, una comedia negra, negrísima llena de ironía y dobles sentidos.
A ellos hay que unirle una dirección muy inteligente, con una capacidad extraordinaria para captar los matices de los diversos personajes; en especial la incredulidad de los componentes de la "extraña familia" que viven todo una experiencia asombrosa en cuanto a su planteamiento. Se trata de una de los mejores trabajos de dirección de actores vistos en los últimos años.
Ese trabajo no sería posible sin la presencia de un excelente plantel de intérpretes empezando por la casi debutante Elena Anaya y concluyendo por un inconmensurable Galiardo, como casi siempre excelente y poco reconocido.
León de Aranoa se establecería como uno de los más prometedores guionistas-directores de su generación. Su trayectoria posterior fue irregular aunque en ocasiones, plenamente acertada.

ROAD-MOVIE ESPAÑOLA


Una de las pocas muestras de road-movie a la española de la mano del casi siempre solvente Martínez- Lázaro. Un padre y su hijo emprenden un recorrido vital por casi toda España, la cosa empieza como comedia y se desarrolla buena parte de la película como tal.
Pero tras las sonrisas se encuentra un crudo drama: el personaje del padre, magistralmente interpretado por Resines, es en realidad un pobre diablo que va dando tumbos por la vida sin más apoyo que un hijo al que desespera pero que resulta lo único salvable de su amarga existencia. En realidad el vástago pone un poco de cordura a la caótica existencia de la pareja a pesar de su corta edad y esa aparente contradicción es sabiamente aprovechada por el cineasta.
La relación padre-hijo marca todo el tono de la película, que oscila en el siempre difícil tránsito de risa a la acidez, tal vez con algunos baches narrativos (la no cuajada historia de amor de Fernando Ramallo, por ejemplo) que impiden que el filme alcance un punto superior. Pero en su conjunto una obra más que estimable

COSTUMBRISMO CAÑÍ


Tuvo un gran éxito durante no pocas temporadas. Como en tantas otras series unos buenos comienzos terminaron en un alargamiento superficial y carente de sentido.
La serie retoma el tono blando de muchos productos de Globomedia aunque salpicados por una cierta ironía. El reparto ya no incita al optimismo: actores que rozan la treintena hacen de adolescentes.
El soporte argumental es la contradicción que surge de la unión entre un tosco tabernero viudo y una sofisticada divorciada. Él con hijos y ella con hijas. Lo cierto es que los guiones no eran un prodigio de originalidad. Siempre era el mismo esquema: un miembro de la panda con buena intención provoca un equívoco que genera situaciones cómicas. Las series necesitan tener una unidad para atraer al espectador y fidelizarle, pero dentro del mismo tono puede haber variables.
Los actores no andan muy sobrados. Resines parece aburrirse mucho, repite los mismos gestos y ni siquiera se esfuerza en parecer gracioso. Bonilla está insoportable, excesivo e histriónico casi al borde de provocar la vergüenza ajena (en más de una ocasión la serie cae en ella). Lo mejor Antonio Molero; su Fiti salvó no pocos capítulos aunque terminó por cansar algo con gracias muy repetidas.
Los niños son lo peor se la serie (y hay mucho malo). El empeño por cubrir todos los sectores de la audiencia no puede forzar a machacar a algunos chavales de esa forma. sus tramas son sencillamente in-su-fri-bles.
En ella aparecían viejas glorias de nuestra comedia como Alfredo Landa y López Vázquez. Se lo podían haber ahorrado. La presencia de grandes actores en personajes prescindibles nunca es agradable de ver.
Su final dio mucho que hablar. Por absurdo.
Tuvo sus seguidores fieles. No buscaba otra cosa

LOOSERS SIN FRENO


El protagonista de esta película es duro, áspero y violento. Dispara o acuchilla sin cortapisa. Y es policía.
En función de esa contradicción entre las formas y el objetivo final que debe usar un garante de la ley y el orden Urbizu monta una película directa, sin concesiones realizada desde la perspectiva de aquel que lo ha perdido todo y que busca su redención en lo único que ha sabido hacer a lo largo de su vida: la violencia.
Es uno de esos personajes desarrapados tan propios de la serie B americana, de vuelta de todo y con un cierto aire épico. Alguien digno de ser filmado por Sam Peckimpack o Samuel Fuller. Un héroe dudoso, sin duda.
Coronado cumple muy bien con su papel, y huele al Goya o almenos candidatura segura.Su presencia marca el ritmo de la función y parece desenvolverse muy bien en un papel sumamente antipático como ya lo habóa hecho en "Lobo" y "La Vida de Nadie"
Aspecto mas discutible es cómo esta llevada la trama. No se nos aclaran de forma precisa los mitivos del policía otrora brillante y ahora caído en desgracia; y las transiciones argumentales d ela última media hora nos dejan algo confusos
En cualquier caso producto más que digno.